viernes, 1 de octubre de 2010

Alistan instructivo para proteger el barrio Yungay-Brasil

LA TERCERA
viernes 01 de octubre de 2010

El municipio y los vecinos trabajan en el informe, luego que el sector fuera declarado Zona Típica.
por Angela Neira


Alistan instructivo para proteger el barrio Yungay-Brasil

El objetivo es conservar la identidad del barrio Yungay, zona que nació en el siglo XIX como uno de los sectores aristocráticos de la ciudad. Desde hace siete meses, la Municipalidad de Santiago, en conjunto con los vecinos de la Zona Típica del barrio Yungay- Brasil, prepara un instructivo para normar cualquier intervención en su perímetro. Esto, luego que en marzo de 2009 el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) declarara Zona Típica al sector, hito patrimonial de la ciudad.

Marcia Cuiza, arquitecta del Departamento de Urbanismo del municipio, explica que es un "instrumento referencial" -que se aplica en forma complementaria al plan regulador- para la toma de decisiones del Consejo de Monumentos Nacionales al momento de permitir o no intervenciones en el barrio.

"Ya partió la primera etapa, que consiste en hacer un diagnóstico. Se consultará cómo la gente ve su barrio, qué considera valioso. Es el primer paso para elaborar un instructivo de qué es lo que se debe, o no, hacer en términos de diseño y espacio público", argumenta.

Entre los vecinos preocupa la mantención de áreas verdes, calles de adoquines, rieles del antiguo tranvía, fachadas de casas, edificios e iglesias que datan desde 1839.

Entre los objetivos que buscan los vecinos está mantener el origen e identidad del sector. Rosario Carvajal, dirigenta del barrio, cuenta que propondrán que en el instructivo se defina cómo se mantendrán las fachadas y cuáles serán los colores de éstas, la materialidad de las viviendas y la intervención de espacios públicos. "Mucha gente pone cerámica en las fachadas de adobe sin saber que están desvalorizando sus casas", afirma.

Agrega que el objetivo es "cuidar y preservar el barrio y que no se pierda su valor patrimonial". Además, asegura que si "existiera algún acuerdo que va en contradicción con el plan regulador, éste se debe modificar". Se espera que el instructivo esté listo a fin de año.
---

http://www.emol.com/
lunes 4 de octubre de 2010


En la esquina de calle Santo Domingo con Sotomayor se observa esta vivienda destruida y las colindantes a ella también. En la foto superior, vecinos participan en un taller de adobe en la Escuela Taller de Artes y Oficios Fermín Vivaceta, en el MAC de Quinta Normal.

A siete meses del sismo, zona típica sigue destruida:
Vecinos demandan plan de reconstrucción del Barrio Yungay

Habitantes inician restauración a la espera de pronunciamiento del Comité Técnico Patrimonial.

BERNARDITA ÁLVAREZ
El título de zona típica del Barrio Yungay, en la comuna de Santiago, no ha servido hasta ahora para que este sector resurja del deterioro en que se encuentra tras el terremoto del 27 de febrero.

Según el catastro elaborado por el municipio y la agrupación Vecinos en Defensa del Barrio Yungay, dentro de esta área patrimonial hay cerca de 200 inmuebles dañados y 91 de ellos en estado grave.

Incluso antes de la catástrofe, un Comité Técnico Patrimonial fue conformado a petición de los vecinos junto a autoridades municipales, del Colegio de Arquitectos, MOP y Ministerio de Vivienda. Y tras el sismo esta mesa retomó su trabajo para evaluar, catastrar y ayudar a las viviendas afectadas e impedir su demolición.

Sin embargo, los vecinos se quejan de no llegar a un acuerdo con el Comité para un plan de reconstrucción que contemple una restauración integral del barrio con 171 años de vida.

"Hay mucha molestia. Estábamos esperando que terminara esta fase de negociación en la mesa, y ahora tenemos que evaluar con los vecinos qué haremos para tener los recursos. Necesitamos un plan de gestión de la zona típica integral, para recuperar no sólo hermosas casonas de adobe, sino también el tejido social que alberga en ellas", afirma la dirigente vecinal, Rosario Carvajal.

Manos en el barro

Pero los vecinos no se han cruzado de brazos durante estos siete meses posterremoto. Se organizaron, y en la Escuela Taller de Artes y Oficios ubicada en el MAC de Quinta Normal consiguieron que se abrieran cursos de capacitación en técnicas tradicionales de construcción, carpintería, yesería, electricidad, gasfitería y energía sustentable para restaurar sus casas.

En la mañana del pasado sábado, una veintena de vecinos de distintas edades y profesiones metieron las manos en el barro en su primera clase sobre la técnica del adobe que imparte el maestro cochabambino Casimiro Sejas, reconocido por la Unesco como "Artífice del Patrimonio Cultural Viviente de la Humanidad" por su conocimiento en la restauración de inmuebles históricos.

"Estoy acá para ayudar a los vecinos que les pasó algo y necesiten mano de obra. Y la única forma de ayudarlos es venir a los talleres a aprender las técnicas de restauración", dice el vecino Cristián Ortiz, mientras observa cómo desmoldan una pieza de adobe.

Pero dentro de los habitantes que fueron afectados por el sismo hay muchos inmigrantes que subarriendan o adultos mayores que no tienen los recursos para costear ellos mismos la restauración de sus viviendas. Como Teresa Calderón, quien vive con su hija y nieta pequeña en una casa a la que se le inclinó la fachada y se destrozó una muralla interior.

"Todavía no empezamos a arreglar la casa porque en la municipalidad nos dijeron que iba a costar más de 4 millones de pesos", afirma la mujer.


Habitantes se organizan y capacitan para reconstruir
Rosario Carvajal
Dirigenta

"Estamos cometiendo los mismos errores del terremoto del 85, y por eso es que la Escuela Taller es tan importante para aprender".

Cristián Ortiz
Vecino

"Estoy por ayudar a los vecinos que les pasó algo y necesiten mano de obra. Y la única forma es venir a los talleres".

Carola Pérez
Vecina

"Mi motivación es querer recuperar oficios que se están perdiendo y son parte de nuestra cultura, y también rehabilitar mi cité".

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada